Dios
Mio
te cosquillas cuando estas mirando la tele, el que cuando menos te lo esperas te tapa los ojos y te da un beso. Quiero un hombre que se pique conmigo, que me diga lo orgullosa que soy, lo borde que llego a ser y lo mucho que me quiere. Que me diga lo fea que estoy al despertarme, que cuando me quede dormida me lleve hasta la cama en brazos. No quiero que me lleve a restaurantes refinados, prefiero un concierto y burger, que me acompañe de compras y opine sobre lo que me queda bien y lo que me queda mal, que me llame antes de irse a dormir, o que me deje en paz cuando estoy tan cabreada que no soporto que nadie me hable. Me encantan esos que te lo ponen difícil, los complicados... no eso que abres la palma de la mano y los tienes comiendo a los 2 segundos... Odio aquellos que lo quieren todo perfecto, que parece que se tenga que seguir una guía, que son iguales que la película de amor que tanto te gustó... Quiero uno que sea torpe, que me haga reír cuando al caga, que rompa platos, que se le queme la comida cuando quería preparar una cena sorpresa y acabemos comiendo comida rápida. No es nada, pero a la vez lo es todo...¿Nunca os habéis parado en medio de una calle y sentado a mirar a la gente? Yo sí y encuentras de todo y más aun si es en una gran ciudad como Barcelona (en las ramblas). Siempre he pensado como deberían ser sus vidas… ¿Cómo la mía? No creo... la mía es demasiado sencilla… A lo mejor, tienen unos amigos que son unos cabrones, una familia adorable o a lo mejor está metida en algún problema muy gordo, quien sabe.
Me fijo en la forma de vestir, expresión y movimientos. A partir de ahí me empiezo a imaginar su vida… A lo mejor acierto o a lo mejor me equivoco, pero si te aburres es un buen pasatiempos.
Gente que sube y baja, bicicletas, motos, patines, corriendo... Todo tipo de gente que se cruza y no se conoce que a lo mejor de aquí a un par de años, lo aran... Vidas diferentes y ajenas a la de los demás, con sus propios problemas, alegrías y tristezas. Vidas que como mínimo se cruzan una vez en su vida y no se dan cuenta que a lo mejor, se han cruzado con la persona que les perdía ayudar, que a lo mejor era el amor de su vida o que podría pelear con esa persona las 24 horas del día.
NUNCA SE SABRÁ, SE HAN CRUZADO Y NI SE HAN MIRADO...
Odio como me miras. Odio en la forma que me hablas, odio tu carácter, tu sinceridad, tu manera de decir las cosas. Odio tus gestos de cariño, odio tu corte de pelo, tu olor... Odio cuando mientes y cuando dices la verdad, cuando me haces reír y aun peor cuando me haces llorar. Odio como me preguntas las cosas, como las explicas. Lo odio, odio tanto como me acaricias por las mañanas que despertamos juntos... Me irrita como te metes conmigo solo para hacerme enfadar (ya que dices que te encanta cuando estoy así). Odio que sepas lo que voy a decir, que me leas la mente (aunque si es verdad, que por esta tontería muchas veces e intentando crear una barrera en ella). Odio no poder odiarte, no poderte mandarte a la mierda con tus manías, con tus rarezas... Odio quererte, TE ODIO TANTO...
Hay aveces que me entran muchas ganas de hacerlo, de acabar con este infierno que tengo dentro de mi, en silencio. Es sencillo solo ahí que hacer una acción, pero la gente te come la cabeza y te dice que eso no se tiene que hacer que patín patán... pero ellos no lo viven igual que tu, ellos no saben que es sentirse así. Se hasta donde quiero y puedo llegar...
la gente del vehículo del al lado? Yo sí y el otro día que me iba a Barcelona empecé a fijarme bien y a contar cuanta gente repetía la misma acción. Cuando solo va el conductor es muy diferente a cuando va acompañado. Donde conté a más gente, fue en los semáforos, cuando se ponen rojos, mientras parpadea la luz, parece que diga… Hurguete la nariz, hurguete la nariz… Conté a 18 tíos con el dedo metido en la nariz. Por lo contrario, las mujeres en los semáforos las veían cantando y medio bailando, retocando el maquillaje, o toqueteando los botones del coche, de estas conté unas 15. Cuando va acompañado el conductor, van hablando, el copiloto dormido o cada uno mirando para un lado. Y cuando son las típicas familias con niños detrás, siempre van riendo o discutiendo, o los niños dormidos con la posición más extraña con la que te puedas dormir sentado.
- ¿Y tu como me describirías?
- ¿La verdad? Eres una persona rara, nunca se sabe por dónde pillarte, no se sabe por donde saldrás, eres diferente a los demás, una persona especial. Físicamente, eres algo alta comparada con la estatura normal, castaña con ojos verdes, aunque eso si cambian de color depende del sol, de facciones delgadas, no se una chica no muy fuera de lo normal... Interiormente... simpática, muy cariñosa, divertida, siempre tienes una sonrisa en la cara, intentas ayudar a las personas, una inconsciente, impulsiva tanto con lo que dices como con lo que haces, soñadora e imaginativa pero a la vez tienes los pies en la Tierra y eres realista. Todo el día estas cantando y bailando, con ganas de fiesta i dispuesta a probar cosas nuevas, eres una persona en la que se puede confiar, no le guardas rencor a nadie, pero eres muy orgullosa y borde cuando te da la gana, a veces eres demasiado inocente o te haces la inocente para conseguir lo que quieres, desordenada, algo despistada, cabezota, caprichosa, te encanta acostarte tarde y levantarte tarde, te apasionan los animales, algo pesada cuando te da por algo, no te gusta que nieguen las cosas, ni que duden de tu sinceridad, que te lleven la contraria o que te manden hacer algo que no quieres. Estas haciendo el tonto las 24 horas del día, dices cosas sin sentido, de repente te pones a hacer o decir cosas que no tiene nada que ver con lo que estás haciendo. Siempre intentas animar a la gente y sacar lo mejor de ti y de ellos, tienes las palabras adecuadas, sabes que decir, tienes mucha paciencia para escuchar a la gente. Cuando te enfadas, lo pones muy fácil para hablar contigo y casi siempre no se te nota que te pasa algo malo, porque intentas estar siempre al 100% bien para tus amigos y familiares. Eres una persona que necesitas conocerla para saber cómo eres, porque con las palabras es muy difícil definirte...