viernes, 2 de noviembre de 2012



- Cuál es la mayor locura que has hecho?
- Qué cuál es la mayor locura? Sin duda, enamorarme. Dicen que por amor se hacen locuras, pero lo cierto es que el amor en sí ya es una locura! Yo siempre decía que no me quería enamorar, y en parte me arrepiento de haberlo hecho. Por él he hecho cosas que he odiado des de siempre, cosas que decía que nunca haría y he sido, soy y seré de una manera que no entiendo aún. Por él he aceptado cosas incorregibles y he bajado la cabeza en momentos que nunca pensé que lo haría. Toda esta locura me esta mostrando partes de mi misma que no sabían que existían y reacciones desconocidas en mí. Me hace descubrirme día a día.
Nunca pensé que podría llegar a querer tanto a una persona. Quererlo de forma diferente a los demás, querer a alguien especial. Nunca pensé que podría confiar tanto en alguien, ni que esa confianza llegue a tal punto que pueda hacer daño.
Antes de conocerle era una persona independiente que me daba igual todo y ahora soy todo lo contrario... Si me falta él, me falta todo...

domingo, 26 de febrero de 2012

Me quedo corta...

Hoy he estado hablando con tu novia. Me ha dicho que últimamente os enfadais por cualquier tontería; tiene miedo a que se vuelva costumbre y se vaya todo a la mierda...
También me ha dicho que no sabes cuanto te llega a querer y que nunca te lo va a poder demostrar todo, ni aun teniendo toda una vida por delante. Se que habláis mucho del futuro, y que siempre le dices que es muy difícil, que las cosas cambian y que quizás algún día lo dejáis. Ella piensa lo mismo, pero no te lo quiere decir; ella quiere demostrarte día a día que es el amor de tu vida, que ella sola luchará por los dos si hace falta y que siempre estará a tu lado quieras o no. Quizás no sea perfecta y la cague más veces de las que lo hace bien, tengas más defectos que virtudes o que sea la persona más patosa del mundo... Pero en el fondo, todo lo que hace, es con la mejor intención del mundo (aunque la mayoría de las veces se le tuerzan los planes), mirando por tu bien y para que estés orgullosa de ella y no te averguences de tenerla al lado. Quizás no sea una novia 10, pero ten por seguro que lo que ella siente no lo va a poder sentir nadie más, de la misma manera, con la misma intensidad y con las mismas ganas...

Y no se por que escribo así, no se por que ahora, ni siquiera se por que lo escribo y te lo envío... Quizás algunas cosas de nuestro alrededor me hacen valorar aun mas las cosas y me hacen decir todo lo que pienso (aunque es muy difícil) ... Pero aun así me quedo corta...

miércoles, 28 de diciembre de 2011

¿Y si nunca dejara de doler? Heridas que aún supuran extractos de vidas pasadas. Sintiéndolo mucho todo sigue tan igual como tantas otras veces. Nada ha cambiado salvo la apariencia de niña idiota que aún se dibuja a ratos en mi rostro. Níveo ante tanta falta de comprensión. De sentimientos sacados de debajo de las piedras. Suplicando algún te quiero vano y carente de verdad. Secretos a voces. Duelen tanto como cualquier otra cosa. Volvería a caer tarde o temprano. Más temprano que tarde. Deseosa inseguridad derramándose por los poros de una vieja ilusión. Intentando recuperar el verdadero amor, que es el propio, en brazos ajenos y poco apropiados. Miedo a ser, a estar y a parecer. A dejarme de lado. A quererme a ratos. A ni siquiera vivir, que a pesar de todo, es lo importante.

domingo, 5 de junio de 2011

Vale por el sueño de una noche de verano.
Vale por la primera lágrima de una carcajada desternillante.
Vale por un: eres todo y más.
Vale por una lámpara de luz taciturna.
Vale por un te quiero susurrado al oído.
Vale por una de esas tardes en las que no quieres hacer nada.
Vale por una compañía perfecta.
Vale por una dosis severa de azúcar.
Vale por un trocito de Sol ardiente.
Vale por sabor del primer beso.
Vale por la emoción al escuchar tu canción favorita.
Vale por un solo día siendo tú.

Solo canjeable en tiendas especializadas, no se admiten devoluciones ni cambios imprevistos.
De regalo una sonrisa, tres globos y un siempre jamás.

Lo prometo

Prometo hacerte feliz. Prometo ser, estar y parecer. Prometo recordar cada uno de los momentos buenos. Prometo olvidar todos los malos. Por mucho que duela hasta intentarlo. Prometo no mirar hacia atrás, que ya dolió bastante. Prometo no derramar ni una mísera lágrima si te vas. Por mucho que tu ausencia insípida se sienta como si mi alma desapareciera. Prometo ser siempre joven. Prometo existir. Ser mejor que nadie y peor que tú. Darlo todo y más. Prometo seguir subsistiendo conmigo. Aún que nunca me haya tragado.

Pero nunca te prometeré ser mejor. No te daré noches de estrellas caídas del cielo. Serán simples, solitarias y frías. Nunca será perfecto, nadie pidió que lo fuera. Será difícil y pesado. Único e inolvidable. Será todo lo que quieras que sea. Porque yo no prometo nada.

Una mirada que...

Noticia. Muere ella y su agonía. Sus penas instaladas entre la razón y el sentido común. Desapareció aquella sonrisa. Con ella los enamoradizos ojos que se prendaron de tantos otros. Fallecen los sentimientos que se mudaron a los barrios marginales del corazón. Dónde las palizas eran tan constantes como las propias hostias de la vida. Recordaremos algo, como que suave tenía siempre el pelo. También si realmente se lo merecía. Juzgaremos sus actos. Divinos hechos que quedarán a fuego en nuestra cabeza. Dulce agua tibia el tiempo que logrará apagarlo. Nos desharemos de sus errores. Los enmendaremos a base de añorarla de boquilla. Se secarán las lágrimas al cruzar el umbral del hogar. Dónde los comentarios quedarán en leves susurros. En aquellas cenas que homenajearán la hipocresía. Porque ella no está para juntar todas las partes de este puzzle de mil y una piezas. No lograremos perdonarla del todo por haber dejado aquellas manchas de sangre en las toallas. Con lo que cuesta quitarlas. Allí quedará la taza en la que tantas mañanas ahogó sus lamentos junto al café. Muriendo en el amargo líquido las preguntas que esperó responder. Ni siquiera miraremos más su foto. Esa que coge polvo al fondo de una estantería de último modelo. Muchas velas gastadas. Esperando una oración de consuelo. Un perdón sincero. Una mirada que, aún que tarde, intente salvarle la vida

jueves, 2 de junio de 2011

.Distante

Lloras de impotencia, no puedes hacer nada. Solo lloras. Con esas lagrimas no solucionas nada, ¿lo sabes? Sigues llorando. Te enciendes un cigarro. Tiemblas de impotencia, con los ojos rojos y la cara llena de lagrimas. Ya no sabes que hacer y sigues llorando. Te abrazan, aun peor. En tu mente aparecen esas imágenes una y otra vez, como si hubieras apretado le botón de replay en tu cabeza. Se te caen las lágrimas sin esfuerzo. Le das una calada al cigarro. Mira a la nada. Baja la cabeza. Caen las lagrimas encima de aquella foto. Recuerdas mil momentos. Te preguntan si estas bien. No dejas de llorar. ¡¿Piensas que después de todo puedo estar bien?!... Mira a la nada. Todo es tan distante...